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¡Hola! Soy Irene Andiva, traductora de literatura coreana al español.Enamorada de la literatura coreana desde hace hace casi dos décadas, en este blog pretendo presentarte todo lo que he aprendido sobre ella durante mi formación en el Korean Literature Translation Institute (한국문학번역원. 2022), en el MD de Cultura Coreana de la Academy of Korean Studies (한국학중앙연구원, 2026), pero, sobre todo, a través de mis innumerables lecturas.¡Bienvenidos y bienvenidas a la Corea de papel!

viernes, 24 de abril de 2026

RESEÑA. “El pozo” - Hye-Young Pyun (Ediciones Destino. Traducción de Alba Verea Pérez)

 Huelva, 24 de abril de 2026



Con tan ajetreada salida y entrada de año que he experimentado, mi marcador de “Lecturas 2026” ha tardado en estrenarse. No pudo ser hasta ya bien entrado marzo cuando, libre de todas mis obligaciones y después de mi vuelta al hogar, pude parar el mundo exterior, no solo para volver a leer, sino también para plantearme una de las preguntas a las que todo lector se enfrenta; a veces con excitación, a veces con hastío: ¿Qué leo?


A pesar de  que muchos no os lo podais creer (XD), no solo leo literatura coreana. Sin embargo, como buena amante de la misma, estaba deseando reencontrarme con ella después de todo este tiempo en el que no he leído más literatura que la relacionada con el tema de mi tesis. Y quería algo que fuera novedad, que me sorprendiera. Que no fuera uno de mis eternos pendientes. En resumidas cuentas, quería “ponerme al día”. Así pues, en lugar de tomar la decisión por mí misma, dejé que la disponibilidad del catálogo de la Digital Library of Korean Literature eligiese por mí. Fue como vine a dar con El pozo de Hye-Young Pyun, la cual resultó ser el mejor estimulante para que me volviese a reencontrar con la versión “lectora voraz” que llevaba tiempo secuestrada dentro de mí. ¡Anda! ¡Mira qué casualidad! Justo como el protagonista de la obra.


El pozo es una novela que ha sido clasificada dentro de género de terror, narrada, con excepción de contados diálogos, en primera persona por su protagonista: Ogi, un profesor de universidad que, tras sufrir un terrible accidente de tráfico ha quedado en estado vegetativo. Sin embargo, no fue él quien salió peor parado de tan terrible siniestro, pues su esposa, que viajaba con él, terminó perdiendo la vida. Ella, justamente, era toda la familia que le quedaba a Ogi, quien, sin ascendientes ni descendientes que puedan hacerse cargo de él, termina siendo asistido por su suegra.


Sin embargo, ¿por qué se produjo el accidente? ¿Es este una simple desgracia que ha dado al traste con su vida? ¿O ha sido su propia vida la que le ha llevado al estado en el que se encuentra y lo que va a provocar su total perdición?


Reconozco que cuando vi que la única novedad que estaba disponible en el momento para lectura en la biblioteca digital era justo esta, no me sentí entusiasmada. Para empezar, porque los que me conocéis sabéis que soy amante del realismo y de esas obras que, no sé muy bien dentro de cuál género clasificar, pero tienen un marcado “sabor coreano”. Y, por otro lado, como la reconocida cobardica que soy, el terror no es lo mío. Sin embargo, aunque parezca increíble, a mi parecer, El pozo no cumple con ninguna de estas dos características que inspiraron de primeras mi rechazo.


Por un lado, a pesar de poseer un argumento que podría trasladarse fácilmente a otras sociedades y culturas, todo él está impregnado de la esencia de la cultura coreana contemporánea que, aunque cada vez más cercana a la nuestra, aún sigue diferenciándose, sobre todo en los puntos de vista y las prioridades de los individuos.


Y, en segundo lugar, debo decirte que, si lo que andabas buscando es una historia de terror, quizás esta no sea la obra indicada. El estándar es simple: Si a mí no me ha dado miedo, es que no da miedo. Porque, de verdad, no podéis haceros una idea de la baja tolerancia al terror que tiene mi cerebro. Más que una obra de terror, El pozo es una obra de angustia psicológica. Pero de la buena, de esa que te hace querer avanzar en la trama (descuidando el resto de tus responsabilidades jajaja), para llegar al final de la misma y saber exactamente qué es lo que pasa.


El pozo es una obra de karma. Una obra que te recuerda que, más te vale no salirte del camino de lo correcto, porque puede ser que la vida te devuelva las consecuencias de tus malas acciones (¡y con intereses!). También es una obra de venganza. La venganza llevada a tal extremo que las fronteras entre “protagonistas” y “antagonistas” quedan desfiguradas por completo, pues aquí todos llevan razón y todos acaban perdiéndola y sumiéndose en lo más oscuro del alma humana.


Sin duda es un obra, como ya he dicho, adictiva, original, con un toque universal pero manteniendo la esencia coreana y que, aunque reconozco que, a mi parecer, le faltó “un puntito” de mayor impacto al final, eso no la hizo desmerecer para nada.

La disfruté como hacía tiempo que no lo hacía con una obra de este estilo (creo que la última fue La confesión de Hailji.


En definitiva, creo que es una de las mejores obras de literatura coreana publicadas recientemente. Un poquito de oxígeno entre tanto universo Han Kang y healing.

¿Os animáis a leerla? ¿O ya lo habéis hecho?  Si es así, contadme si vosotros también terminasteis cayendo o no en el pozo? A mí, como veis, todavía me duele la caída jajaja.


jueves, 2 de abril de 2026

¡ME GRADUÉ!: Maestría en Estudios Coreanos en la Academy of Korean Studies (한국학중앙연구원 한국학 대학원)

        


        Hace más de un año que desaparecí por completo de este blog, y podría decirse que casi de redes sociales. Y es que, como ya expliqué en su día, en 2024 tuve la suerte de ser seleccionada para recibir una de las becas destinadas a cursar el Máster en Estudios Coreanos en The Graduate School of the Academy of Korean Studies (한국학중앙연구원 한국학 대학원). 

(Foto tomada mi primer día en AKS)


        Cuando escribí sobre aquella gran noticia, confieso que lo primero que pasó por mi mente fue "dos años... ¡qué barbaridad!" Tenía muchísima ilusión, pero a la vez me angustiaba tener que "hipotecar" dos años de mi vida, y a mi edad. No me malinterpretéis. Invertir tiempo en convertirse en una mejor versión de uno mismo, ya sea personal o profesionalmente, nunca debe someterse a duda. Pero tampoco puede negarse que las renuncias que deben hacerse a cambio asustan y pesan más a medida que cumplimos años.
        En mi caso, mis renuncias fueron volver a separarme por dos años completos de mi familia y dejar de traducir, una tarea que no solo me apasiona, sino que, AFORTUNADAMENTE, puedo decir que se ha convertido en mi principal medio de subsistencia (gracias a mi austerísimo estilo de vida, también es necesario apuntar).
        Sin embargo, como todo en la vida, esos dos años han llegado a su fin. Aunque he de reconocer que en los momentos de agobio y soledad el tiempo se me hizo eterno, ahora que todo ha acabado (y con mis conocimientos y mi título bajo el brazo), echo la vista atrás y me parece que todo este tiempo no ha sido más que un suspiro. Un instante que me ha transformado en otra persona (con más y más profundas conexiones afectivas que antes), en otra profesional (espero, mejor) y ha puesto patas arriba mis objetivos y prioridades tanto en una como en otra esfera.


(2024년 봄 학기 입학식 - Ceremonia Inaugural del Semestre Primavera 2024) 


        Sé que muchos romantizan el estudio en el extranjero. Por supuesto, cada persona tiene su manera de vivir y sus prioridades. Para mí, entrar en AKS era un sueño que tenía desde que leí Porque odio Corea de Chang Kang Myung, traducido por Álvaro Trigo Maldonado, uno de los traductores y coreanistas que más admiro. Eso fue allá por el 2020 o 2021, cuando todavía era estudiante en el Literature Translation Institute. Para ser admitida en la AKS, invertí varios años en prepararme. Una preparación que, aunque a muchos les pueda parecer exagerada, a mí me facilitó muchísimo no solo la vida en Corea esta segunda vez, sino también el ser capaz de graduarme en los dos años estipulados (consejo: no hagas cosas a lo loco. Si quieres algo, demuestra cuánto lo deseas y te lo mereces preparándote de antemano. Si tu objetivo es pasar dos años en Corea viviendo la experiencia, entonces no diré nada. Prueba desde ya. Pero si tu deseo es poder vivir cómodamente para centrarte única y exclusivamente en el estudio, hazme caso y prepárate antes).
        Por todo ello. Por todo el deseo y esfuerzo invertidos durante años, tomé esta oportunidad como lo que es, un regalo único. Y no, con esto no me refiero a que "lo disfruté", sino todo lo contrario. LO SUFRÍ. Lo sufrí con cada poro de mi piel, con noches y noches en la biblioteca, con estrés, llanto y dolores de estómago. No lo aconsejo. Comenté antes que mis prioridades habían cambiado. Desde luego, la SALUD es ahora para mí lo primordial. Y quizás no ser tan autoexigente y disfrutar más del proceso hubiera estado bien. Pero no es así como lo hice. Tanto mis compañeros como mis seres queridos en Corea son testigos de ello. No ha habido Navidades, ni cumpleaños (míos, para los de los demás, he hecho excepciones). No ha habido nada. Solo una meta: Graduarme en dos  años y con la máxima calificación posible. Quería aprender y que todo lo aprendido me ayudase a convertirme no solo en una mejor traductora, sino también en una mejor lectora de literatura coreana.




        Para tal objetivo, el máster que elegí, el de Estudios Coreanos (o cultura coreana, si hacemos una traducción más literal de 한국문화학) es la opción idónea dentro de las modalidades que ofrece AKS, pues me ha permitido estudiar no solo literatura, sino otros ámbitos culturales y, luego, adaptar estos en mis investigaciones finales al ámbito literario o de la traducción. Así es como he podido aprender más acerca de las novelas de heroínas clásicas femeninas, las técnicas de traducción usadas en El camino a Soradan, el lenguaje cinematográfico de Un día en la vida del novelista Kubo, el valor como patrimonio cultural del Nanjung Ilgi, la traducción como medio para aprender coreano, el origen etimológico de la mitología fundacional de Corea... Y, sobre todo, TODO sobre La canción de Chun-hiang, el libro de mi vida.
 
        Aunque dudé mucho tiempo sobre si enfocar mi tesis en La canción de Chun-hiang o Un día en la vida del novelista Kubo, con la ayuda de mi asesor de tesis, el doctor en literatura coreana premoderna Shin Jeongsoo, decidí apostar por "mi primer amor". Sin olvidar, que antes de mi amor por la literatura coreana, hubo una niña que amaba los clásicos de su propio país (y una estudiante de filología hispánica que dejó la carrera en su segundo año para irse a estudiar traducción a la otra parte del mundo). Decidí entonces unir amor con amor. Fue así como surgió el tema de mi tesis: Análisis comparativo de La canción de Chun-hiang y Los Amantes de Teruel: Historias de amor en las literaturas tradicionales de Corea y España.

(23 de enero de 2026: El día que POR FIN vi mi tesis impresa)

        Quiero agradecer a mis 2x2: Mis dos personas de España, mi padre y mi hermana; y mis dos personas de Corea, a quienes SIEMPRE puedo recurrir cada vez que estoy allí. También a mi asesor de tesis, por haberme guiado hacia "el camino correcto" y por hacer que mi tesis sea la que es hoy en día: un trabajo del que poder sentirme orgullosa.

(Mañana del 20 de febrero de 2026:졸업식! )¡Mi graduación!)



        Una etapa se acaba. La de la Irene estudiante. No, no avanzaré al doctorado. Quiero dedicar mi vida a la difusión de la literatura coreana, pero también quiero vivirla. Vivirla con aquellos que me han querido tanto que me han permitido volar y llegar hasta donde quería llegar. Es tiempo de volver.
(Tarde del 20 de febrero de 2026: Vuelta a España)

        Y también es tiempo de volver a una de mis grandes pasiones: hablar de literatura. Por eso, espérenme. Este año prometo pasarme por aquí más asiduamente. Espero que sigan acudiendo a su cita conmigo en este blog  pero, si no es así, ojalá que su ausencia se deba al mismo motivo que me mantuvo a mí alejada de este lugar en el pasado: que hayan ido a cumplir sus sueños.

P.D.: Este tiempo fuera me ha hecho darme cuenta de que la calidad de mis reseñas dejaba mucho que desear. Dado que tenía que adaptarme al "formato" de Instagram, no podía redactar como me hubiera gustado. Por ello, en adelante, planeo tomarme más tiempo para realizar análisis y reseñas con mayor profundidad, poniendo en práctica todos los conocimientos adquiridos durante mi formación. Quizás, por ello, incluso me anime a re-reseñar libros (sin eliminar sus primeras reseñas, que, como ya he dicho muchas veces, tienen valor sentimental para mí). Espero que sea del agrado de todos.



lunes, 17 de marzo de 2025

CONCURSO DE TRADUCCIÓN: "신화의 언어" (El lenguaje de los mitos) de Jo Hyeon-seol (조현설). Editorial Han-gyeo-re chul-pan (한겨레출판)

 Seongnam, 18 de marzo de 2025



    Es mucho el tiempo que llevo meditando sobre si subir o no una reseña de esta obra, pues, a pesar de ser coreana, no pertenece al género literario.

    Sin embargo, dado que, queriendo o sin querer, esta cuenta se ha terminado convirtiendo en una especie de registro de todos mis logros y fracasos desde que comencé mi andadura como "intento de traductora", nada me parece mejor que volver a pasarme por aquí dejando un recuerdo de algo que en su día fue muy importante para mí y supuso un tsunami de energía que evitó (una vez más) que hiciera las maletas para volver a mi casa y a mi antigua profesión.

El lenguaje de los mitos es una libro de historia escrito por Jo Hyeon-seol (desconozco si esta es la romanización de su nombre que él prefiere), un profesor de la Universidad Nacional de Seúl quien ha dedicado la mayor parte de su carrera al estudio de la mitología. Y no, por mitología en este caso no entendemos solo "mitología coreana", sino mitología universal, aunque principalmente asiática.

    En este libro en concreto, se centra en los orígenes de estos mitos: cómo surgieron, por qué, qué querían decir en aquel entonces y cómo pueden ser interpretados ahora.

    Ahora que, gracias a Dios, los estudios humanísticos están volviendo a resurgir y ya no son mirados como "las carreras de los que no tienen talento", creo que esta es una obra fundamental que merece ser traducida para que todo el mundo pueda disfrutar y beneficiarse de ella, pues su lectura propicia un análisis profundo de la naturaleza humana, el entendimiento de las sociedades y el surgimiento de otras historias posteriores.

    Digo que sería bonito que hubiese una traducción de esta obra, pero lo cierto es que ya hay una al español (al menos, los dos primeros capítulos).

    Yo tuve la suerte de estudiar traducción en el año 2021, una época en la que empezaron a salir y salir concursos de traducción por doquier: El concurso de aspirantes a traductores del LTI (el fracaso de mi vida XD), el concurso de traducción de la editorial Hwarang (en el que nunca participé por culpa de mi obsesión con el mencionado anteriormente, ¡qué error!), y uno que, lamentablemente solo tuvo una convocatoria: El K-Book Translation Contest.

Era un concurso en el que para participar, tenías que:
1) ser estudiante residente en Corea ✅️,
2) no haber recibido ningún subsido de traducción ni haber publicado ninguna obra ✅️
3) no haber ganado nunca ningún otro concurso de traducción ✅️. 

    Yo cumplía todos los requisitos, así que fui a por ello.

    A pesar de que se proponían todo tipo de libros (de literatura, filosofía, ciencias...), yo esta vez me sentí más atraída por este libro de historia que por el de literatura y... ¡gané el primer premio!

    No os voy a mentir, hubo 14 ganadores (XD). Todos mis compañeros se llevaron algo (el segundo, cuarto y octavo premio fue ocupado por la 13º generación del LTI). Pero por primera vez, fui la primera. Y por primera vez, vi que mi trabajo podría gustar.

    La tarde que me enteré que había ganado estaba paseando por mi barrio, Sangdo, después de una crisis existencial acompañada de carbohidratos y azúcares. Recuerdo que iba subiendo la maldita e interminable escalera hacia mi azotea, el lugar que más detesto del mundo, y en el chat grupal Cammy Cho escribió un simple "Felicidades Irene".

    Lo siguiente fueron lágrimas y llamada a casa. Dos capítulos de un libro de un concurso que goza de un reconocimiento nulo en el mundo de la traducción ja, ja, ja. Pero ¿qué quereis que os diga? Con lo que llevaba gastado en médicos, me sanó la cuenta corriente; y con la de arañones que llevaba en el alma por culpa de ese último año, me puso tiritas en el corazón.

    No me ha quedado muy "reseña" este post. Ha sido más bien una terapia. Pero, no os voy a mentir, esa fue mi intención desde que me senté a escribirlo :P.




lunes, 28 de octubre de 2024

MI PRIMERA TRADUCCIÓN: "Un día en la vida del novelista Kubo" Park Taewon. (Editorial Hwarang. Traducción: Park Jeonghyo e Irene Andivia Reyes)

Seongnam, 29 de octubre de 2024



    Hace 1422 días publiqué una de las primeras reseñas de este blog, dedicada a una de las lecturas obligatorias que había tenido que leer mientras era estudiante de primer curso de LTI: Un día en la vida del novelista Kubo de Park Taewon. Una obra que llegó en el momento adecuado y que me removió el alma desde los cimientos. Tanto es así, que desde ese momento me obsesioné y me prometí a mí misma que iba a hacer todo lo posible por llevarla al mundo hispanohablante.

    Hoy, 1422 días después, puedo decir que, junto a mi compañero Park Jeonghyo, soy parte del equipo que ha hecho posible que esta obra esté disponible para todas vosotras y vosotros. Y no solo esta obra, sino muchas otras más con las que ni siquiera contaba.
Un día en la vida del novelista Kubo es un antología que recopila trece de los relatos más importantes de Park Taewon, autor modernista al que bien se puede considerar como tal.
Miembro del llamado Guinhoe, en un tiempo en el que muchos autores estaban centrados en otros temas como, por ejemplo, la situación que atravesaba el país bajo el yugo japonés, las obras de Park están más orientadas al desarrollo máximo de sus habilidades como escritor, combinando temáticas tanto introspectivas y personales como más sociales. Esto dio lugar a una producción amplia, variada y completa, compuesta por obras que van desde lo experimental a lo costumbrista; y con la que podemos acercarnos y aprender acerca de la historia, la sociedad y el arte de la Corea colonial de una manera tan nítida como si nos hubiéramos teletransportado en el tiempo y pudiéramos respirar dicho ambiente por nosotros mismos.

    No os voy a mentir. Como comprenderéis, la mitad de este libro está impregnado de parte mi corazón y todo mi esfuerzo, por lo que me cuesta bastante ser objetiva. Pero, fiel a mi costumbre, quiero ser sincera y prevenir a todos los futuros lectores y lectoras de esta obra: Es necesario que no la analicemos de una manera anacrónica, sino que nos traslademos a la época y sus características.

    Es la única manera en la que es posible extraer todo lo que este libro puede ofrecer, lo cual os aseguro que es mucho. Tanto literaria, como histórica, e incluso psicológicamente.
Poco más puedo aportar, salvo agradecer, en primer, lugar al traductor Park Jeonghyo, quien ha sido mi "compañero de fatigas" en esta aventura y a quien le debo estar tranquila de que el trabajo que os presentamos sea uno del que me siento muy satisfecha. Traducir a Park Taewon no es una broma, y requiere de, aparte de una labor de traducción, otra de investigación de la que él se ha encargado de manera incansable. Y también, por soportarme, porque reconozco que trabajar con una persona tan obsesiva y pesimista como yo despierta los instintos asesinos de cualquiera (como demuestra la quinta foto XD).
    Y como no, también a todos los que forman parte de la editorial Hwarang, por hacer honor a su nombre y embarcarse en estos proyectos tan necesarios sin pensárselo dos veces. Con los ojos más puestos en el valor literario y cultural que en el monetario. Algo que, tristemente, cada vez es menos frecuente en el mundo editorial.
¡GRACIAS!
    
    Y gracias a Park Taewon, por crear en el papel un alter ego al que siento más cercana que a muchas personas de carne y hueso.

                          

miércoles, 16 de octubre de 2024

RESEÑA. "Dallergut Dream Department Store" - Miye Lee (Headline Publishing/Wildfire. Traducción de Sandy Joosun Lee)

Seongnam, 17 de octubre de 2024



    Hola a todas y todos. Después de tantas semanas y tal y como os prometí, vuelvo con una reseña.

    Esta vez se trata de la exitosa novela Dallegurt Dream Department Store. Y si digo exitosa, no es por usar esa frase hecha que tan bonita nos queda a la hora de vender un libro, sino porque verdaderamente fue una de esos libros que logró arrasar en ventas en Corea del Sur el año de su lanzamiento.

    Yo misma pude ser testigo de su éxito, pues su publicación coincidió con mi época de estudiante en LTI y pude ser ver como muchos de traductores miraban esta obra con "ojos golositos" debido al furor que causó.

    No fue mi caso, pues no creí que fuese mi estilo. Después de leerla este verano, mis sospechas quedaron confirmadas. Y me explico:
Dallergut Dream Department Store es una novela de fantasía que nos traslada al mundo de los sueños. Y no, de nuevo no estoy haciendo uso de ninguna frase hecha, sino que, literalmente, es así: Un mundo, del cual desconocemos su nombre, pero cuyo producto estrella nacional es precisamente ese: los sueños que todos los seres vivos del mundo real (ya sean humanos o animales) evocan cada vez que cierran sus ojos para decir adiós a un largo día.

    Yo, que no sueño casi nunca, disfruté mucho viendo toda esta cadena de venta y producción que Miye Lee creó en su mente.

    Sin embargo, aunque reconozco que es una novela entretenida, no sería sincera si no admito también que hubo ciertos puntos, meramente subjetivos y más  relacionados con una pura cuestion de preferencias personales más que con la calidad real de la obra, que hicieron que no llegase a conectar al cien por cien por ella.

    El primero, como ya mencioné, es que no es mi estilo. Yo, que soy amante de la realidad, reconozco que de vez en cuando me dejo seducir por mundos ideales que me ofrecen otras realidades, pero con un límite. Esto para mí, teniendo en cuenta mi edad y mis gustos, fue un poco "demasiado". Y menciono la edad porque, precisamente ese fue otro de los factores que me descolocó. Esta obra está catalogada como "juvenil", lo cual hace entendible que quizás muchas veces no llegue a conectar del todo con ella, dado que lamentablemente, lo único que queda en mí de juvenil, es el maldito acné. Sin embargo, también trata temas que no considero que sean adecuados para un público no del todo maduro. Entonces, ¿a quién va dirigida esta obra? Pues esa es una pregunta que ni yo misma sé contestar.

    Además, es una novela que cuenta con una segunda parte, y no me extraña. Podría contar con una tercera, una cuarta... Y es que no le veo cohesión. Cada capítulo nos trata un nuevo tema, con unos personajes principales básicos siempre presentes, pero otros secundarios que cambian en cada "episodio", dándome más una sensación de serie americana o de novela por fascículos que de una auténtica y única obra. Y yo soy de las que paga porque me cuenten una historia de principio a fin. Con finales abiertos, de acuerdo. Pero finales. Las historias contadas "a granel" definitamente no son para mí.

    ¿Considero por tanto esta novela una mala obra? No, no y mil veces no. La considero una muy buena novela: Original, sin fallas en su "lógica" dentro de su fantasía (lo cual es muy difícil porque a veces en este tipo de obras solemos encontra bastantes contradicciones o incoherencias a medida que avanza la trama); bien escrita y bastante entretenida.

    Pero no para mí. Y sobre todo, no le veo nada especial por la que debería recomendarla yo, en esta cuenta dedicada a la literatura coreana, pues una buena novela, pero como tantas otras que podemos encontrar dentro de la literatura de cualquier país. No le veo ese "sello", ese alma singular tanto en trama como en estilo que a mí me fascina y me enamora.

    Dicho lo cual, como no todo en nuestra librería es literatura coreana, la recomiendo para aquel  que desee una lectura ligera sin más con las que descansar la mente. Es decir, para todo aquel que desee desconectar comprándose un sueño.
P.d.: Mi reseña se basa en la lectura de la traducción inglesa comercializada en Reino Unido. En español lo encontraréis bajo el título de La gran tienda de los sueños (Editorial Gran Travesía. Traducción de Charo Albarracín).