Seúl, 20 de febrero de 2021
En mi más sincera opinión, no puedo decir que sea una mala novela. No. Es más, es una “buena novela”, pero sinceramente… ¿es para tanto? Yo considero que no. Es simplemente, un golpe de suerte para la autora. Fin de la historia. Y me da mucha pena que sea uno de los máximos exponentes de la literatura contemporánea coreana mientras que muchos otros títulos fantásticos siguen eclipsados para acabar finalmente cayendo en el olvido. Es una novela en la que se pretende dar un mensaje impactante que en mi opinión, no es claro. Y no me tengo por una persona obtusa, es simplemente que “picotea” aquí y allá para acabar… en nada (ya lo decía mi madre: quien mucho abarca, poco aprieta)
De ritmo lento, salvado, gracias a Dios, por el cambio de narrador/perspectiva que utiliza para ir avanzando en la historia. En ocasiones cruel, en ocasiones sórdida. Y cuando todo esto lleva a causar una fuerte impresión en el lector, estoy de acuerdo. Pero en mi opinión, es también un poco vacía.
Así que empecé leyendo muchísimo, con una gran ilusión y con la esperanza de llegar a “ese punto donde todo lector se engancha”, pero cada vez se me hizo la lectura más una tarea cuesta-arriba. Y si no llega a ser porque este libro me interesaba por otras cuestiones… lo hubiese terminado “Rita, la cantaora”. Yo, desde luego, no.
¿Es Han Kang buena autora? Pues, desde luego, ya quisiera yo sus dotes como escritora para mí pero, no es nada extraordinario, y si no me hubiesen vendido este libro como la octava maravilla del mundo, pues quizá mis expectativas no hubiesen sido tan altas y lo hubiese podido disfrutar algo más. Pero, no ha sido el caso.
Por ello, no puedo desaconsejar su lectura, porque para empezar, yo JAMÁS haré eso. Pues no hay libro malo, solo que al igual que ocurre con las personas… a veces no surge la química.
Conclusión: NO me gusto este BUEN libro ja, ja, ja. Ahora tú, haz lo que quieras. ¿Quién sabe? ¿Y si por fiarte de mí te pierdes unas horas placenteras en el sofá perdido entre páginas? Lo que si espero es que, al menos, esto te valga para que cuando lo leas, si te decides a hacerlo, no te ocurra lo que a mí y te lleves una enorme decepción.

No hay comentarios:
Publicar un comentario