Huelva, 29 de junio de 2022
La reseña de hoy es de, en mi opinión, uno de los libros
del momento de la literatura coreana al español. Lleva ya mucho tiempo
circulando en redes y, desde que supe que se publicaría, he estado al acecho para
leerlo recién salidito del horno.
Por eso, el primer libro que he leído a leer a mi regreso a
España ha sido El idiota de mi tío y otros idiotas de Chae Mansik.
Bueno, leer… ¡¡¡he devorado!!! Solo un día me ha durado
esta maravilla. Y es que los tres relatos breves que componen este libro forman
parte de la producción literaria de uno de los periodos históricos que más
despiertan mi interés: la época de la colonización japonesa.
En otras obras de este periodo resalta la experimentación
de los autores, rompiendo los férreos cánones de la literatura clásica
mantenidos hasta el momento, la lucha contra el imperio o, como es el caso de
otras obras del propio Chae, la propaganda al mismo a cambio de la
supervivencia.
Sin embargo, aunque todo ello sirve de telón de fondo a
estas historias, en mi opinión, estos tres relatos se centran más en el ser
humano más humano. Es decir, en la imperfección del hombre; en la figura
del antihéroe.
Historias de hombres que, tras entregarse al estudio,
encuentran todos sus conocimientos inútiles a la hora de ganarse el sustento
(justo como hoy día); de otros que viven en el servilismo, la ausencia de
ideales, el conformismo, o la corrupción (¡también como en la actualidad!).
Es decir, en estas historias no están protagonizadas por
héroes, sino por personajes tan reales como tú y como yo; con los que a pesar
de la diferencia histórica, geográfica y cultural, podemos, si bien no
sentirnos identificados, entenderlos al cien por cien, lo cual hace que te
adentres en la trama y la vivas intensamente.
Eso sí, tenemos que tener en cuenta de que todo está
contado desde una perspectiva irónica y satírica, sello del estilo de este
autor. Y es que, si nos quedamos en la superficie, probablemente nos leamos el
primer relato, maldigamos a ambos personajes principales y no queramos seguir
leyendo. Por ello, OS PIDO, que no os saltéis el prólogo de Andrés Felipe
Solano ni el apéndice escrito por el traductor Álvaro Trigo Maldonado. En
ambos, de manera sencilla, se nos da la información necesaria para entender que
en este libro los antagonistas son quienes llevan la voz cantante.
Me ha gustado mucho y lo recomiendo a todo aquel que le
guste la literatura en general, pero a aquel que esté interesado en la
literatura coreana en particular…¡¡se lo exijo!! XD


