Seúl, 8 de marzo de 2021
Hoy es ocho de marzo, Día de la Mujer (sí, ya me he dado las
felicitaciones frente al espejo) Pero aunque hoy es Día de la Mujer, simple y
llanamente, hasta hace muy poquito, se aclaraba el termino de “trabajadora”, lo
cual, de manera tremendamente injusta incluía a mi madre quien durante sus 60
años de vida “solo” fue ama de casa. Pero el destino quiso que se la tuviese
que felicitar este día sí o sí, pues hoy, es su cumpleaños.
Por eso he decidido hacer la reseña de este libro cuya
lectura es obligatoria para todos los que somos hijos (o sea, toda la humanidad
ja, ja, ja) y que tantísimo me recuerda a ella. Allá donde estés… felicidades
mamá.
Desde el punto de vista estilístico, cabe destacar la
maestría de Shin Kyun-sook (de nuevo, pongo el apellido delante del nombre
aunque en la portada no venga así, por cuestión de principios personales ja,
ja, ja) que ha sido capaz de narrar una historia tremendamente desgarradora,
reflexiva y seria de una forma delicada, entrañable, mitigando así el impacto
de la dureza que posee el mensaje en sí mismo. Esto, en mi opinión es uno de los
pilares fundamentales sobre los que se sustenta el éxito internacional de esta
novela. No solo reside en que la temática es algo que la mayoría de seres
humanos, independientemente de su raza, estrato social o incluso generación,
hemos vivido: el amor incondicional de una madre, que precisamente por eso, por
ser incondicional, no sabemos valorar al cien por cien hasta que desaparece,
sino que también, al exponer el mensaje con simpleza, con elegancia y de una
forma intimista, hace que el lector pueda conectar con los personajes que
llevan la narración, incluso con aquellos con los que no se identifica de
manera plena. Y
digo los personajes, porque para hacer más claro el mensaje de que nadie,
absolutamente nadie, valoró nunca tal como se merecía a Park So-nyo, la autora
ha creado un tipo de obra que casi podríamos denominar como coral. Es decir,
está dividida en cinco capítulos en los que se le da voz a cinco familiares
cercanos a la desaparecida mujer: La hija que aún esta soltera, el hijo mayor,
la hija que está casada, el marido e incluso a la propia protagonista.
En todas las partes, multitud de sentimientos se
entremezclan, y eso es lo que hace de “Por favor, cuida de mamá” un libro
tremendamente emotivo. Sin embargo, entre todos, hay uno que predomina: el
arrepentimiento. Por no valorar a esa mujer, que dejó su vida por los demás. El
de la propia mujer, por haber olvidado que, aparte de esposa y madre, también
es una persona. De todos ellos, creo que mi parte favorita es el del marido,
por ser precisamente en la que más claro se ve este arrepentimiento.
Y es que… a las mujeres se las ha criticado por no hacer lo
que se les supone que deberían hacer como mujeres. Pero la herida es aún más
sangrante cuando te sometes, aceptas tu destino y actúas de acuerdo a todo lo
que te han inculcado, tal y como la sociedad espera de ti y aún así… aún así se
te infravalora y menosprecia. Es la evidencia más clara de cosificación de un
sexo. ¿Es “Por favor, cuida de mamá” una obra feminista? Indudablemente, lo es.
Pero, a pesar de ser una novela contemporánea, no es similar al resto de obras
feministas que componen la actual corriente literaria coreana que defiende este
movimiento. Fue una pionera. No, no voy a decir que es la primera obra
feminista coreana, porque eso sería falso. Las primeras obras feministas
coreanas datan de finales del siglo XIX, con autoras como Kim Myeongsun, Na
Hyseok y Kim Iryeop. Pero en mi opinión, si fue la primera en dar el
pistoletazo de salida a esta nueva corriente de autoras coreanas que enfocan
sus obras en la denuncia de que todos somos iguales, y que las mujeres debemos
ocupar un puesto más relevante dentro de esta sociedad. O mejor dicho, ni más
ni menos relevante. Igual que el hombre, según nuestras destrezas y
capacidades. Es decir, reclaman la igualdad de derechos y oportunidades. A
demás, a diferencia de la mayoría de estas obras, no sigue un idéntico patrón.
Es una obra original y diferente. Es por ello por lo que creo también que
aparte de por su mensaje tan necesario en la sociedad actual, se ha ganado un
puesto como una de las obras actuales coreanas más traducidas y reconocidas
(sin olvidarnos, claro está de lo que ha conseguido Han Kang, aunque a mí
personalmente, las obras de esta autora me lleguen más)
Así que… no puedo más que recomendaros esta lectura. Seas
hombre, mujer. Seas fiel defensor del feminismo o no. Porque sí, es una obra
feminista, pero ante todo es una novela BIEN ESCRITA y con un mensaje humano
porque, por muy buenos hijos que seamos, ¿Quién no se ha arrepentido alguna vez
de no haber sabido valorar a su madre en su justa medida? Si alguien me dice
que sí… es un afortunado, o un idiota que no ve lo que tiene delante de sus
ojos.
Así que… no puedo más que recomendaros esta lectura. Seas hombre, mujer. Seas fiel defensor del feminismo o no. Porque sí, es una obra feminista, pero ante todo es una novela BIEN ESCRITA y con un mensaje humano porque, por muy buenos hijos que seamos, ¿Quién no se ha arrepentido alguna vez de no haber sabido valorar a su madre en su justa medida? Si alguien me dice que sí… es un afortunado, o un idiota que no ve lo que tiene delante de sus ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario