Hace más de un año que desaparecí por completo de este blog, y podría decirse que casi de redes sociales. Y es que, como ya expliqué en su día, en 2024 tuve la suerte de ser seleccionada para recibir una de las becas destinadas a cursar el Máster en Estudios Coreanos en The Graduate School of the Academy of Korean Studies (한국학중앙연구원 한국학 대학원).
(Foto tomada mi primer día en AKS)
Cuando escribí sobre aquella gran noticia, confieso que lo primero que pasó por mi mente fue "dos años... ¡qué barbaridad!" Tenía muchísima ilusión, pero a la vez me angustiaba tener que "hipotecar" dos años de mi vida, y a mi edad. No me malinterpretéis. Invertir tiempo en convertirse en una mejor versión de uno mismo, ya sea personal o profesionalmente, nunca debe someterse a duda. Pero tampoco puede negarse que las renuncias que deben hacerse a cambio asustan y pesan más a medida que cumplimos años.
En mi caso, mis renuncias fueron volver a separarme por dos años completos de mi familia y dejar de traducir, una tarea que no solo me apasiona, sino que, AFORTUNADAMENTE, puedo decir que se ha convertido en mi principal medio de subsistencia (gracias a mi austerísimo estilo de vida, también es necesario apuntar).
Sin embargo, como todo en la vida, esos dos años han llegado a su fin. Aunque he de reconocer que en los momentos de agobio y soledad el tiempo se me hizo eterno, ahora que todo ha acabado (y con mis conocimientos y mi título bajo el brazo), echo la vista atrás y me parece que todo este tiempo no ha sido más que un suspiro. Un instante que me ha transformado en otra persona (con más y más profundas conexiones afectivas que antes), en otra profesional (espero, mejor) y ha puesto patas arriba mis objetivos y prioridades tanto en una como en otra esfera.
(2024년 봄 학기 입학식 - Ceremonia Inaugural del Semestre Primavera 2024)
Sé que muchos romantizan el estudio en el extranjero. Por supuesto, cada persona tiene su manera de vivir y sus prioridades. Para mí, entrar en AKS era un sueño que tenía desde que leí Porque odio Corea de Chang Kang Myung, traducido por Álvaro Trigo Maldonado, uno de los traductores y coreanistas que más admiro. Eso fue allá por el 2020 o 2021, cuando todavía era estudiante en el Literature Translation Institute. Para ser admitida en la AKS, invertí varios años en prepararme. Una preparación que, aunque a muchos les pueda parecer exagerada, a mí me facilitó muchísimo no solo la vida en Corea esta segunda vez, sino también el ser capaz de graduarme en los dos años estipulados (consejo: no hagas cosas a lo loco. Si quieres algo, demuestra cuánto lo deseas y te lo mereces preparándote de antemano. Si tu objetivo es pasar dos años en Corea viviendo la experiencia, entonces no diré nada. Prueba desde ya. Pero si tu deseo es poder vivir cómodamente para centrarte única y exclusivamente en el estudio, hazme caso y prepárate antes).
Por todo ello. Por todo el deseo y esfuerzo invertidos durante años, tomé esta oportunidad como lo que es, un regalo único. Y no, con esto no me refiero a que "lo disfruté", sino todo lo contrario. LO SUFRÍ. Lo sufrí con cada poro de mi piel, con noches y noches en la biblioteca, con estrés, llanto y dolores de estómago. No lo aconsejo. Comenté antes que mis prioridades habían cambiado. Desde luego, la SALUD es ahora para mí lo primordial. Y quizás no ser tan autoexigente y disfrutar más del proceso hubiera estado bien. Pero no es así como lo hice. Tanto mis compañeros como mis seres queridos en Corea son testigos de ello. No ha habido Navidades, ni cumpleaños (míos, para los de los demás, he hecho excepciones). No ha habido nada. Solo una meta: Graduarme en dos años y con la máxima calificación posible. Quería aprender y que todo lo aprendido me ayudase a convertirme no solo en una mejor traductora, sino también en una mejor lectora de literatura coreana.
Para tal objetivo, el máster que elegí, el de Estudios Coreanos (o cultura coreana, si hacemos una traducción más literal de 한국문화학) es la opción idónea dentro de las modalidades que ofrece AKS, pues me ha permitido estudiar no solo literatura, sino otros ámbitos culturales y, luego, adaptar estos en mis investigaciones finales al ámbito literario o de la traducción. Así es como he podido aprender más acerca de las novelas de heroínas clásicas femeninas, las técnicas de traducción usadas en El camino a Soradan, el lenguaje cinematográfico de Un día en la vida del novelista Kubo, el valor como patrimonio cultural del Nanjung Ilgi, la traducción como medio para aprender coreano, el origen etimológico de la mitología fundacional de Corea... Y, sobre todo, TODO sobre La canción de Chun-hiang, el libro de mi vida.
Aunque dudé mucho tiempo sobre si enfocar mi tesis en La canción de Chun-hiang o Un día en la vida del novelista Kubo, con la ayuda de mi asesor de tesis, el doctor en literatura coreana premoderna Shin Jeongsoo, decidí apostar por "mi primer amor". Sin olvidar, que antes de mi amor por la literatura coreana, hubo una niña que amaba los clásicos de su propio país (y una estudiante de filología hispánica que dejó la carrera en su segundo año para irse a estudiar traducción a la otra parte del mundo). Decidí entonces unir amor con amor. Fue así como surgió el tema de mi tesis: Análisis comparativo de La canción de Chun-hiang y Los Amantes de Teruel: Historias de amor en las literaturas tradicionales de Corea y España.
Quiero agradecer a mis 2x2: Mis dos personas de España, mi padre y mi hermana; y mis dos personas de Corea, a quienes SIEMPRE puedo recurrir cada vez que estoy allí. También a mi asesor de tesis, por haberme guiado hacia "el camino correcto" y por hacer que mi tesis sea la que es hoy en día: un trabajo del que poder sentirme orgullosa.
(Mañana del 20 de febrero de 2026:졸업식! )¡Mi graduación!)
Una etapa se acaba. La de la Irene estudiante. No, no avanzaré al doctorado. Quiero dedicar mi vida a la difusión de la literatura coreana, pero también quiero vivirla. Vivirla con aquellos que me han querido tanto que me han permitido volar y llegar hasta donde quería llegar. Es tiempo de volver.
(Tarde del 20 de febrero de 2026: Vuelta a España)
Y también es tiempo de volver a una de mis grandes pasiones: hablar de literatura. Por eso, espérenme. Este año prometo pasarme por aquí más asiduamente. Espero que sigan acudiendo a su cita conmigo en este blog pero, si no es así, ojalá que su ausencia se deba al mismo motivo que me mantuvo a mí alejada de este lugar en el pasado: que hayan ido a cumplir sus sueños.
P.D.: Este tiempo fuera me ha hecho darme cuenta de que la calidad de mis reseñas dejaba mucho que desear. Dado que tenía que adaptarme al "formato" de Instagram, no podía redactar como me hubiera gustado. Por ello, en adelante, planeo tomarme más tiempo para realizar análisis y reseñas con mayor profundidad, poniendo en práctica todos los conocimientos adquiridos durante mi formación. Quizás, por ello, incluso me anime a re-reseñar libros (sin eliminar sus primeras reseñas, que, como ya he dicho muchas veces, tienen valor sentimental para mí). Espero que sea del agrado de todos.









No hay comentarios:
Publicar un comentario