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¡Hola! Soy Irene Andiva, traductora de literatura coreana al español.Enamorada de la literatura coreana desde hace hace casi dos décadas, en este blog pretendo presentarte todo lo que he aprendido sobre ella durante mi formación en el Korean Literature Translation Institute (한국문학번역원. 2022), en el MD de Cultura Coreana de la Academy of Korean Studies (한국학중앙연구원, 2026), pero, sobre todo, a través de mis innumerables lecturas.¡Bienvenidos y bienvenidas a la Corea de papel!

martes, 29 de noviembre de 2022

RESEÑA: «Deaf-mute Samryong» – Do Hyang Nah (Insight Vessel. Kontent)

 Seúl, 30 de noviembre de 2022



    ¡Hola a todas y a todos! Después de tanto tiempo regreso con una reseña muy especial. Seré sincera, no estoy en mi mejor momento para sentarme a escribir y dejar que “corra el arte por mis venas”, como decía Lauren Postigo XD. Sin embargo, aunque tengo “bloqueo escritoril” y “hartazgo vital”, hay algo que no cambia en mí (y más me valdría, porque es la cuna de todos mis disgustos ja, ja, ja) Y ese es el amor que siento por la literatura coreana. Es por eso que, de vez en cuanto, me siento a hacer búsquedas activas de lo que se está publicando. A veces me entero antes y otras después, pero el caso es que recientemente de descubierto que se ha publicado en inglés uno de los relatos (pues es de extensión muy breve) a los que más cariño le tengo: Samryong, el mudo.

    Cuando uno/a, estudia traducción, no siempre va a traducir lo que le gusta. Ese fue mi caso cuando entré en LTI. Si bien el primer semestre me lo pusieron difícil por mandarme textos que, aunque buenos, no eran PARA NADA mi estilo (solo disfruté un cuento infantil que nos pusieron en la clase de estilo), en el segundo me resarcí ^^. Y es que, como bien me dijo la profesora cuando nos presentó uno de los textos que trabajaríamos con ella: -Samryong, el mudo es una obra tremendamente trágica… Te va a encantar.

     Y la señora, ya de sobra conocedora de mi exagerada tendencia al drama, lo clavó XD.

    Samryong, el mudo es una obra escrita Na Do-hyang en 1929 (¡ahí es nada!) que cuenta la trágica y enternecedora historia de Samryong, un muchacho mudo que sirve desde niño en la casa del hombre rico del pueblo. Su buen corazón y disposiciones para el trabajo hacen que su señor le tenga un gran cariño, pero no sucede lo mismo con el resto de los vecinos, quienes confunden su incapacidad para hablar con estupidez y lo convierten en el blanco de todas sus burlas, entre las cuales, destacan por su crueldad las del propio hijo de su amo.

    Este último es un tarambana cruel y pendenciero al que, por mediación de sus padres, acaban casando con una señorita que posee lo que a él le falta (un título) y carece de lo único que el puede presumir (dinero). Un matrimonio de conveniencia como tantos otros de la época, pero en el que el maltrato que el esposo dispensa a su mujer no pasará inadvertido para todos. Existe al menos una persona para la que el sufrimiento de una dama tan buena y hermosa como esta pobre recién casada resultará tan doloroso como si lo sufriera en sus propias carnes. Ese es Samryong, que termina perdidamente enamorado de ella y llega a hacer lo que nunca en su vida se había atrevido antes: revelarse.

    Lo que más me llama la atención de esta obra es el equilibrio. Es una obra PURAMENTE coreana. No como ocurre muchas veces en la literatura contemporánea, que narra hechos que podrían suceder en Seúl o… en Madrid, vamos. No. Este relato tiene esa esencia especial, diferente e inexplicablemente singular tan propia de la literatura coreana. Pero, a su vez, queda patente la influencia que el autor (a pesar de la época) tuvo de la literatura europea (especialmente de la francesa, lengua que el conocía y llegó a traducir), pues es inevitable estar leyendo este relato y no acordarse de escenas de Nuestra Señora de París de Victor Hugo.

    Lamentablemente, es una obra que no está traducida al español (bueno, sí lo está. Existen cinco versiones. Concretamente, las cinco versiones de mis compañeros de LTI y la mía, las cuales quedan a disposición de cualquier editorial que se anime a publicarlas ja, ja, ja), pero no están a la venta.

    Sin embargo, recientemente descubrí que la acaban de publicar este mismo año en inglés, en versión ebook y a un precio de risa.

Que sí, que sí. Que como leer en nuestro español, la lengua más hermosa del mundo (SÍ, LO ES) no hay nada. Pero esta historia es un clásico, es breve y está a un precio ridículo  para el enorme valor cultural y literario que tiene.

    Por todo ello, os animo a todos y todas los que dominéis un poco el inglés a que le deis una oportunidad.

    Y si necesitáis saber antes un poco más sobre la historia, en YouTube podéis encontrar la película completa con subtítulos en inglés en el canal de “한국고전영화 Korean Classic Films” con el título de Deaf Samryong (1964)