Seúl, 30 de noviembre de 2022
¡Hola
a todas y a todos! Después de tanto tiempo regreso con una reseña muy especial.
Seré sincera, no estoy en mi mejor momento para sentarme a escribir y dejar que
“corra el arte por mis venas”, como decía Lauren Postigo XD. Sin embargo,
aunque tengo “bloqueo escritoril” y “hartazgo vital”, hay algo que no cambia en
mí (y más me valdría, porque es la cuna de todos mis disgustos ja, ja, ja) Y
ese es el amor que siento por la literatura coreana. Es por eso que, de vez en
cuanto, me siento a hacer búsquedas activas de lo que se está publicando. A
veces me entero antes y otras después, pero el caso es que recientemente de
descubierto que se ha publicado en inglés uno de los relatos (pues es de
extensión muy breve) a los que más cariño le tengo: Samryong, el mudo.
Cuando
uno/a, estudia traducción, no siempre va a traducir lo que le gusta. Ese fue mi
caso cuando entré en LTI. Si bien el primer semestre me lo pusieron difícil por
mandarme textos que, aunque buenos, no eran PARA NADA mi estilo (solo disfruté
un cuento infantil que nos pusieron en la clase de estilo), en el segundo me
resarcí ^^. Y es que, como bien me dijo la profesora cuando nos presentó uno de
los textos que trabajaríamos con ella: -Samryong, el mudo es una obra
tremendamente trágica… Te va a encantar.
Y la señora, ya de sobra conocedora de mi
exagerada tendencia al drama, lo clavó XD.
Samryong,
el mudo es una obra escrita Na Do-hyang en 1929 (¡ahí es nada!) que cuenta la trágica
y enternecedora historia de Samryong, un muchacho mudo que sirve desde niño en
la casa del hombre rico del pueblo. Su buen corazón y disposiciones para el
trabajo hacen que su señor le tenga un gran cariño, pero no sucede lo mismo con
el resto de los vecinos, quienes confunden su incapacidad para hablar con
estupidez y lo convierten en el blanco de todas sus burlas, entre las cuales,
destacan por su crueldad las del propio hijo de su amo.
Este
último es un tarambana cruel y pendenciero al que, por mediación de sus padres,
acaban casando con una señorita que posee lo que a él le falta (un título) y
carece de lo único que el puede presumir (dinero). Un matrimonio de conveniencia
como tantos otros de la época, pero en el que el maltrato que el esposo dispensa
a su mujer no pasará inadvertido para todos. Existe al menos una persona para
la que el sufrimiento de una dama tan buena y hermosa como esta pobre recién casada
resultará tan doloroso como si lo sufriera en sus propias carnes. Ese es Samryong,
que termina perdidamente enamorado de ella y llega a hacer lo que nunca en su
vida se había atrevido antes: revelarse.
Lo
que más me llama la atención de esta obra es el equilibrio. Es una obra
PURAMENTE coreana. No como ocurre muchas veces en la literatura contemporánea,
que narra hechos que podrían suceder en Seúl o… en Madrid, vamos. No. Este relato
tiene esa esencia especial, diferente e inexplicablemente singular tan propia
de la literatura coreana. Pero, a su vez, queda patente la influencia que el
autor (a pesar de la época) tuvo de la literatura europea (especialmente de la
francesa, lengua que el conocía y llegó a traducir), pues es inevitable estar
leyendo este relato y no acordarse de escenas de Nuestra Señora de París de Victor
Hugo.
Lamentablemente,
es una obra que no está traducida al español (bueno, sí lo está. Existen cinco
versiones. Concretamente, las cinco versiones de mis compañeros de LTI y la mía,
las cuales quedan a disposición de cualquier editorial que se anime a
publicarlas ja, ja, ja), pero no están a la venta.
Sin
embargo, recientemente descubrí que la acaban de publicar este mismo año en
inglés, en versión ebook y a un precio de risa.
Que
sí, que sí. Que como leer en nuestro español, la lengua más hermosa del mundo (SÍ,
LO ES) no hay nada. Pero esta historia es un clásico, es breve y está a un
precio ridículo para el enorme valor cultural
y literario que tiene.
Por
todo ello, os animo a todos y todas los que dominéis un poco el inglés a que le
deis una oportunidad.
Y si
necesitáis saber antes un poco más sobre la historia, en YouTube podéis
encontrar la película completa con subtítulos en inglés en el canal de “한국고전영화 Korean Classic Films” con el título de Deaf Samryong (1964)



