Seúl, 29 de septiembre de 2021
«Este libro es tan difícil de explicar como fácil de querer» Creo que pdría resumir la reseña de esta semana con esta frase de la contraportada del libro. Siendo sincera, no tenía ninguna fe en esta obra, pues Han Kang no es una autora que me encante. También, aún a riesgo de que muchos quieran asesinarme, jamás dejaré de decir que La vegetariana me parece una de esas obras sobrevalorada y que demuestra lo necesario que es que se traduzca más literatura coreana. Hay tan poco traducido aún, que nos cegamos con lo primero “de calidad” que aparece en nuestra lengua; pero no sabemos que hay muchos más libros que tratan las mismas temáticas (¡Y OTRAS!) de manera más original y brillante.
No quería volver a leer nada más de Han Kang si no me obligaban en clase, pero cuando le confesé a una profesora que no me gustaba “La vegetariana” en absoluto, me dijo: "Claro, no es tu estilo para nada. Léete Blanco. Y ahí quedó su recomendación hasta que, sin pensarlo, la semana pasada parecía que me estaba llamando desde las estanterías de la biblioteca.
Tengo un montón de lecturas previas que reseñar, pero la impresión que esta novela ha dejado en mí es tan fuerte, que necesito “colarla” al primer puesto de la lista.
Emotiva, íntima, intensa, delicada y dura a partes iguales… así es Blanco. A través de descripciones de todo lo que es de este color, la narradora forma un prisma perfecto para contarnos su historia de eterno dolor y duelo por la hermana que nunca llegó a conocer, a la que siente que le ha robado su puesto en el mundo.
Capítulos brevísimos que me hacen dudar si estoy leyendo una novela o una antología de poemas en prosa. Y es que, viéndola en conjunto, es una novela; pero si solo leemos cada capítulo de manera individual, también nos lanzan mensajes que suelen ir directo “ahí”, a esa víscera que nos endulza y amarga la vida por turnos.
Personalmente, quisiera destacar los capítulos Canas y Bata de bebé que hicieron que mis ojos se volviesen mares.
Así que, mil perdones a la señora Han Kang. Es cierto, tiene usted una obra maravillosa… pero no es La vegetariana.


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