Seúl, 28 de febrero de 2022
¡Hola a todas y todos! Hoy despido febrero con la
reseña de uno de mis autores preferidos, Hwang Sok-yong (a decir verdad, creo
que es al único que puedo catalogar dentro de mí selecta lista de “favoritos”
que aún sigue vivo XD)
En Todas las cosas de nuestra vida nos cuenta la
historia de Jeongho, o mejor dicho, de Ojos Saltones, pues ese es el apodo con
el que muy orgullosamente el mismo se presenta ante todos. Desde muy pequeño lo
tuvo difícil debido a los escasos ingresos que su padre como chatarrero y su
madre en el mercado lograban obtener, pero a sus catorce años (que él jurará
hasta la muerte que son dieciséis) su vida se complicará aún más cuando deba
trasladarse a la Isla de las Flores, un vertedero donde su madre y más personas
que forman parte de la lista negra de la caprichosa fortuna tendrán que luchar
por recoger de entre las miserias de otros algo que les proporcione sustento.
Un escenario ideal para rendirse y hundirse en la miseria. O no, puede ser el
ring perfecto en donde volverse más fuerte.
Lo que acabo de decir hace pensar que Todas las cosas
de nuestra vida es una obra sórdida y deprimente. Ciertamente, no es una
historia alegre. Pero tiene un encanto maravilloso y la capacidad de hacer que
nos emocionemos. Es de esas obras que te da “el pellizquito en el alma”.
Como bien sabéis, no se de me da bien resumir, pero si
tuviera que sintetizar esta novela en una sola frase sería “Belleza y esperanza
en la sordidez”.
El estilo de Hwang Sok-yong siempre (¡sin excepción!)
es sublime. No tiene fallo alguno y es por ello que, a mi juicio, es uno de los
reyes del realismo coreano actual. Y sí, digo realismo a pesar de que esta obra
tiene algunos pasajes que, si no sabes mucho de la cultura coreana, pueden
resultarte “fantasiosos”. Es porque está relacionado con el chamanismo coreano,
un tema del que este autor sabe bastante y al que os invito a adentraros
(aunque los materiales que tenemos los hispanohablantes para ello… En fin,
mejor me callo)
¿Acabo de decir que Hwang Sok-yong es uno de los
mejores autores coreanos? Sí, lo digo y lo mantengo. Pero es que también
tenemos, tanto él como sus lectores, la enorme suerte de que la mayoría de sus
obras (NO TODAS) han sido traducidas por Luis Alfredo de los Frailes. Eso sí,
yo quiero ser objetiva y justa, y tengo que decir que a mí me ha encantado y me
ha llegado más esta obra gracias a la traducción porque soy española. Lo
reconozco, está traducida muy muy en “español de España”. A mí me gustan todas
las variantes del español y puedo leer traducciones más alejadas de mí
modalidad. Una de las cosas que más me enorgullece de mi lengua es su variedad
(¡sigamos volviendo locos a los extranjeros que tengan que estudiar nuestro
idioma! XD) Pero sé que hay gente a la que esto no le suele gustar y yo aquí lo
tengo que decir.


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